Existe la falsa creencia de que una vez que se termina el curso escolar desaparecen los piojos.
Nada más lejos de realidad. Muchas veces las actividades del verano (baño en piscina, campamentos escolares, …) hacen que el contacto de los niños sea más estrecho y, por tanto, aumentan las posibilidades de trasmisión.

Intentaré aclarar ciertas dudas y desterrar ciertos mitos:

¿Qué son los piojos?

Son unos insectos que infectan EXCLUSIVAMENTE a los humanos. Realmente existe más de 300 especies de piojos pero cuando habitualmente hablamos de los piojos nos referimos a la pediculosis capitis, es decir, a los piojos que infectan la cabeza de los humanos.
Existen otros dos tipos de piojos que infectan a los humanos: piojos del pubis (ladillas) y piojos del cuerpo.

¿Cómo se transmiten?

Los piojos no saltan, ni vuelan, ni infectan a otros animales.
Se desplazan rápidamente por el cabello de un pelo a otro si está seco. En el pelo húmedo se mueven más torpemente y son más fáciles de eliminar. Por tanto se transmiten por el contacto directo del pelo de dos personas, aunque se pueden transmitir por peines, gorros, toallas, ropa de cama, …

¿Cómo se reproducen?

Los piojos adultos ponen los huevos cerca del cuero cabelludo, ya que el calor y la humedad de éste ayudan a la incubación del huevo. A los 7-10 días, de ese huevo, saldrá un piojo joven. La capacidad multiplicativa es muy alta ya que aproximadamente una de cada diez liendres es hembra, y cada hembra pone unos diez huevos al día durante 3-4 semanas.
Necesitan ingerir sangre humana varias veces al día y NO pueden vivir fuera del cuerpo humano más de uno o dos días.

¿Cuáles son los síntomas?

El síntoma típico es el PICOR, especialmente en la zona retroauricular, en la nuca y en la coronilla. A veces se producen pequeñas heridas por el rascado que pueden incluso sobreinfectarse.
Afectan principalmente a las niñas y especialmente entre los 3-8 años.

¿Cómo se diagnostica?

Se diagnostica por la visualización directa del piojo. Es conveniente buscarlos con el pelo húmedo ya que así se mueven más lentamente.

¿Cómo se trata? 

Existen múltiples maneras de tratar los piojos desde los remedios más caseros (vinagre, …) hasta tratamientos farmacológicos (antibióticos, …).

Ante la confirmación de la infección por piojos, el tratamiento más utilizado, consiste en aplicar permetrina al 1% y pasar la lendrera tras la aplicación y 12 horas después. Después se debe continuar durante 2 semanas pasando la lendrera a diario y volver a aplicar permetrina al 1%.
De esta manera suelen controlarse la mayoría de las pediculosis. De hecho, si no se controla, se debe acudir al pediatra porque pueden ser necesarios otros tratamiento más complejos.

¿Se pueden prevenir?

NO se debe prohibir a los niños infectados que vayan al colegio, club, … ni se deben administrar preventivamente lociones antipiojos (esto es una costumbre muy frecuente que es innecesaria).
Sólo deben tratarse los niños en los que se confirme la infección.
Se deben lavar con agua caliente la ropa, peines, … sospechosos de haber estado en contacto con los piojos y lo que no de pueda limpiarse de esa manera debe guardarse durante unos días en bolsas de plástico.

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Más de una se habrá quedado impresionada de la afirmación del título del post. Pero es así de claro, es más, ya hemos recordado en algún post que la importancia del agua es mayor cuanto menor es la edad del bebé. El agua es el elemento primordial para la vida y ante la ola de calor que estamos “sufriendo” aumenta el interés por el aporte de agua a los niños. Intentaré aclarar cuál es la forma de darle agua a un bebé sin darle “agua extra”.

Las dudas más frecuentes son:

Si le estoy dando lactancia materna exclusiva, ¿debo ofrecerle agua extra?

NO, es suficiente con el agua que contiene la leche. En cualquier caso lo que se puede hacer es ofrecer el pecho más frecuentemente (aunque normalmente será el bebé quien lo reclame si tiene sed).
Y aquí viene el dato, casi el 90% de la leche materna es agua. Por eso es suficiente con ofrecerle el pecho.

¿Y si le estoy dando leche de fórmula o lactancia mixta?

La respuesta es igual de rotunda que la anterior y el motivo es el mismo. La leche de fórmula (leche de vaca) tiene también casi un 90% de agua en su composición.
Eso sí, para esa proporción de agua se mantenga,  debemos preparar adecuadamente los biberones. Es decir, tal y como se explica en todos los envases, poner un cacito raso de polvo por cada 30 ml de agua y recordar poner siempre primero el agua, porque si no estaríamos añadiendo menos agua de la correspondiente. Y es precisamente ahí, en la deficiente preparación de los biberones, donde surge el falso mito de que a los bebés hay que ofrecerles agua además del biberón. Desgraciadamente, hace muchos años, era más frecuente esta deficiente preparación de los biberones (con menos agua de la necesaria) y esto provoca deshidratación hipernatrémica y por este motivo, la gente más mayor, tiene esa “obsesión por ofrecerles agua entre tomas”.

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Los grupos de edad más vulnerables a los efectos nocivos del calor son los ancianos y los niños.
La exposición a altas temperaturas puede tener consecuencias importantes como la deshidratación o el golpe de calor, especialmente en los niños pequeños, que son más susceptibles a sufrirlos.

Recordaré cinco consejos muy importantes y fáciles de seguir para evitar un golpe de calor en niños:

1.- Beber líquidos abundantemente.

Como mecanismo de refrigeración nuestro cuerpo en estos días genera muco sudor, por lo que debemos reponer líquidos con más frecuencia para evitar la deshidratación.

Debido a que en la composición corporal de los bebés la proporción de agua es mayor, es en este grupo de edad, donde debemos hacer especial hincapié en ofrecerles líquidos.
A los bebes que están siendo alimentados con lactancia materna exclusiva, en estos días, hay que ofrecerles el pecho más frecuentemente.

Para el resto se recomienda ingerir aproximadamente 50 ml por kilo de peso (es decir, para un bebe de 10 kg se recomienda una ingesta de agua de 500 ml).
Puesto que hay algunos  niños a los que cuesta mucho trabajo darles agua, la hidratación se puede hacer a través de alimentos con alto contenido en agua como la fruta (en piezas o zumos naturales), las verduras y hortalizas frescas y cocidas. También helados, batidos fresquitos, sopas frías (como el gazpacho,…)
En estos días se recomiendan dar agua, zumos, batidos,… cada dos horas a los niños  pequeños, especialmente a los menores de 3 años.

2.-Evitar la exposición al sol en las horas centrales del día.

Es decir, evitar exponer el niño al sol entre las 11 de la mañana y las 5 de la tarde.
Buscar siempre la sombra (debajo de un árbol, debajo de una sombrilla,…) y conviene además, de vez en cuando, refrescar al niño mojando la cabeza o humedeciendo los brazos y las piernas.

En casa conviene utilizar ventiladores o aires acondicionados (ajustar la temperatura entre 22-26ºC).