
“Doctor, ¿qué hago ahora con la lactancia? Me acabo de enterar de que estoy embarazada, vengo ahora mismo del ginecólogo y me ha dicho que deje el pecho. ¿Usted qué me dice?”
Pues yo lo que le digo, en primer lugar, es: “¡¡¡Enhorabuena!!!”
Con respecto a las dudas sobre cómo mantener la lactancia en el embarazo lo explico a continuación.
A pesar de que las hormonas liberadas en la lactancia inhiben la liberación de las hormonas de la ovulación, a modo de “anticonceptivo” natural, puede ocurrir que una madre se quede nuevamente embarazada durante su lactancia y las dudas y miedos no tardan en surgir. Si la lactancia materna en sí misma encierra un montón de falsos mitos como ya he contado en otras ocasiones (podéis leerlos pinchando aquí), más aún cuando ocurre en “circunstancias especiales”.
¿Qué es la lactancia en tándem?
Se llama lactancia en tándem cuando una madre que está amamantando, vuelve a quedarse embarazada, decide seguir dando el pecho durante todo el embarazo y, una vez nacido el pequeño, amamanta a los dos.
Es una situación que en ocasiones es difícil de mantener porque a las dudas que le surgen a las madres por “tener que mantener a dos” hay que sumar el desánimo y rechazo que, en general, transmiten la mayoría de los profesionales sanitarios ante esta estrategia de alimentación. Afortunadamente se ha visto en algunos estudios recientes que cada vez son menos los sanitarios que desaconsejan abandonar la lactancia durante el embarazo, aunque este porcentaje sigo siendo alto.
¿Por qué en la consulta de ginecología me han dicho que “dejara el pecho” al diagnosticarme el embarazo?
Al mamar se libera oxitocina, que es una hormona que puede producir contracciones uterinas. De hecho, se ha visto en algunos estudios que más de la mitad de mujeres tenían contracciones mientras amamantaban pero que cedían espontáneamente cuando el niño soltaba el pecho. En ese mismo estudio se constató que no había diferencia en cuanto a la duración de los embarazos comparando embarazo sin lactancia con embarazo con lactancia materna. Aun así, por prudencia en algunas situaciones especiales (embarazos múltiples, antecedentes de abortos o partos prematuros), sí puede ser aconsejable abandonar la lactancia por el riesgo de la pérdida del embarazo.
Doctor, ¿es cierto que muchos niños dejan el pecho cuando su madre se queda embarazada?
Es cierto que aun cuando la madre se “empeñe” mantener la lactancia en tándem se ha visto que en más de la mitad de los casos son los propios niños los que deciden destetarse de manera natural.
Antes se pensaba que lo dejaban por el cambio de sabor pero hoy día se sabe que es debido a la caída de la producción de leche.
Pero un si recién nacido necesita calostro, ¿qué tipo de leche tendré tras dar a luz, calostro o leche madura?
Por todos los cambios hormonales que ocurren alrededor del parto la leche madura pasará nuevamente a ser calostro. “La naturaleza protege al más débil”. Es decir, el recién nacido tendrá u calostro disponible desde el minuto cero.
La subida de la leche se producirá de igual forma con la ventaja de que además el hijo mayor puede ayudar a descongestionar los pechos en el caso de ser molesta la congestión mamaria.
¿Tendré suficiente leche para los dos? ¿El mayor no le robará la leche al pequeño?
Con la lactancia en tándem siempre parece haber leche materna de sobre, de hecho, la pérdida de peso fisiológica de los primeros días es menor en los casos con lactancia en tándem. Y las crisis de lactancia también son menos llamativas en estos casos.
¿Puede ser el pecho una vía de contagio para el recién nacido?
La lactancia en tándem no favorece el contagio de enfermedades entre hermanos. Para llevarla. acabo sólo se requiere el mantenimiento de las medidas habituales de higiene. Sólo si el lactante mayor presenta una lesión por herpes (labial o en otra localización), no debe ser amamantado, para evitar el contagio del recién nacido.
¿Cómo me organizo? ¿Quién debe mamar primero?
La madre tendrá que organizar las tomas entre ambos hijos. Los primeros días de calostro son clave para el recién nacido y la producción del mismo tiene un límite, por lo que el recién nacido debe ser amamantado en primer lugar.
Comparte esta información si piensas que puede ser útil a alguna familia que se encuentre en estas circunstancias.

“Doctor estoy hecha un lío. Yo siento que mi bebé sigue necesitando mi pecho. Me lo pide frecuentemente. Él mama y se queda tranquilo. Yo siento que se sacia, pero como no paran de decirme que eso ya es por vicio… que ya no le alimenta nada, que lo único que quiere es tener la teta de chupete y que mi leche es aguachilrri…
Para colmo ayer fui a mi médico y me dijo que si estaba dando el pecho no podía recetarme nada para mis dolores de cabeza.”
No voy a entrar a juzgar hoy los “consejos” de muchas de las personas que nos rodean y que supuestamente son los que nos ayudan en la crianza. Hoy me centraré en un grupo especialmente influyente: los sanitarios y más concretamente, los médicos.
Ya he hablado en otras ocasiones de la “fuerza “ que pueden tener ciertos mensajes dichos por médicos. Para mucha gente son “palabra de dios”.
Yendo al tema de la lactancia he de decir que durante la carrera de medicina la formación sobre lactancia materna es muy escasa (por no decir nula). Y podría decir casi lo mismo para la especialidad de pediatría. Durante la especialización de pediatría los futuros pediatras aprendemos mucho sobre diagnóstico y tratamiento de todo tipo de enfermedades pediátricas, muchas de ellas muy infrecuentes, pero la formación en lactancia materna, en general, brilla por su ausencia salvo que te cruces, de casualidad, con algún maestro (casi siempre, maestra) que “controle” el tema.
Es por eso que la mayoría de las opiniones, incluso de los médicos, respecto a la lactancia materna no difiere demasiado a la de la vecina del quinto.
Eso hace que no haya ni un solo día que en la consulta me encuentre que alguna madre haya abandonado su lactancia por “consejo médico”.
Frases de mi día a día:
“Me ha dicho mi médico que si tomo antibióticos no puedo dar el pecho.”
“Le quité el pecho porque como estuve tomando paracetamol para un dolor de cabeza…”
Desde aquí quiero hoy lanzar un mensaje sencillo:
“Manolete, si no sabes torear pa que te metes”
Pues eso, que no aconsejemos sobre lo que no conocemos.
Invitad a las madres que están dando el pecho a asesorarse sobre qué cosas se pueden hacer mientras se da el pecho (que son prácticamente todas) y qué cosas no se pueden hacer (que son prácticamente ninguna).
No quiero ahora entrar en la polémica de si es mejor dar el pecho o bibi (para eso ya escribí este post), sólo quiero insistir en la pena que me da que una mamá llegue frustrada porque le han cortado su lactancia por un mal consejo.
Si fue la propia madre la que libremente decidió dejar la lactancia, ahí debemos también saber apoyar. “Ánimo, la maternidad es más que la lactancia. Si la lactancia estaba interfiriendo en el disfrute pleno de la maternidad está justificado el abandono de la misma”
Nada de culpa. Mejor la botella siempre medio llena. Es mejor sentirse orgullosa del tiempo que le diste que culpable por el tiempo que no le diste.
En cualquier caso os invito a todas las madres que tengáis dudas sobre qué medicamentos se pueden o no pueden tomar dando el pecho a consultarlo en la página de total fiabilidad www.e-lactancia.org.

Vaya por delante que no seré yo quien juzga a una madre por el método de alimentación que sigue.
Tampoco me atreveré a juzgar a ninguna familia si portean a su bebé o lo llevan en un carrito, si son muy hippies o son muy pijos, si hacen BLW o le ofrecen purés, si lo llevan a un colegio público o a un colegio privado …
Ya he hablado en otras ocasiones sobre esto (Puedes leerlo haciendo clic sobre el título de esta entrada: “¿Y tú eres de pecho o de bibe?”).
De la misma manera que se es igual de madre, faltaría más, sea el parto por cesárea o por vía vaginal, sea madre biológica o madre que adopta….
Una vez que he dejado claro que una madre es tan madre tanto si le da el pecho como bibi, haré una serie de comentarios sobre la lactancia materna o artificial.
La lactancia materna no necesita ser defendida. Tomar el pecho es lo que toca una vez que un bebé nace.
De la mismaque no hay que explicarle a una gata que tiene que darle la teta a sus gatitos, ni explicarle a una perra que tiene que darle la teta a sus perritos, no habría que explicarle a una mujer que tiene que darle la teta a sus bebé. Es algo instintivo o, debería ser algo instintivo. Precisamente este creo que es uno de los problemas de la maternidad o la crianza de los humanos, que no nos dejamos llevar por los instintos. Intentamos razonarlo todo. Y hay cosas que no necesitan ser razonadas. Son así porque las leyes de los naturaleza las han hecho así. Lo queramos o no.
Con respecto a los beneficios de la lactancia materna no hace falta que entre en la composición química y biológica de la leche materna. Es la leche de nuestra especie. De la misma manera que no hay que defender que lo normal es que un ternero mame de la vaca o un gatito mame de la gata. Nos llama mucho la atención cuando criamos a un gatito entre una camada de cerditos, o criamos a un conejo entre una camada de perritos. Pues cuando un niño toma leche de fórmula está tomando leche de otra especie. Casi siempre de vaca , aunque puede ser de cabra u otros mamíferos.
Se utiliza la leche de vaca por que es “la más parecida” a la nuestra y la que desde el punto de vista comercial es más rentable.
No hay ningún alimento que haya ido evolucionando y perfeccionando tanto a lo largo de los miles de millones de siglos de historia de la humanidad como la leche materna.
La leche de fórmula se fabrica con leche de vaca a la que se le hacen una serie de modificaciones para que se parezca lo máximo posible a la leche materna.
El hecho de que estén haciendo leches de fórmula “plus”, “forte”,… y “no sé qué cuantas cosas más” hace pensar que las leches anteriores que no eran tan “megasúper” les faltaba algo, ¿no?.
Pero lo que realmente es una pena es que una lactancia materna no se lleve a cabo por un mal asesoramiento. Y esto no es culpa de la madre sino del pediatra o cualquier otro profesional sanitario que se dedique al asesoramiento sobre la lactancia. Además en estas ocasiones el médico queda como un dios y la madre queda frustrada porque a “fracasado” en su intento de lactancia.
Dicho todo esto resumiré diciendo que dar la teta es lo que las leyes de la naturaleza habían diseñado como alimentación de un bebé, pero esto no significa que haya que culpabilizar a una madre por no dar el pecho.
Insisto, casi siempre que una lactancia se interrumpe es por un mal asesoramiento, de lo cual la madre no tiene ninguna culpa.
Cada familia, especialmente la madre (ya que es la que está directamente implicada) debe decidir el método de alimentación que quiere para sus bebés.
Si estás de acuerdo, comparte esta información.

Ya he hablado en muchas ocasiones en este blog sobre la lactancia y sobre sus falsos mitos.
Ya he quedado claro que, por supuesto, no seré yo quien juzgue a una madre por dar la teta o dar el bibi. Nadie es más madre que nadie por dar teta o dar bibi, de la misma manera que nadie es más madre que nadie por dar a luz por vía vaginal o por cesárea (ya hablaré en otra ocasión largo y tendido sobre esto).
Pero lo que sí me da pena y rabia (o rabia y pena) es que una madre deje el pecho por un mal asesoramiento, más aún si este asesoramiento viene de un sanitario relacionado con el cuidado de los niños.
Lo que hoy quiero aclarar en este artículo es lo que se conoce como la crisis de lactancia de los 3 meses. Si no entendemos bien qué es lo que ocurre, es el momento en el que una gran cantidad de madres abandonan la lactancia pensando que ya “no es suficiente” sólo con el pecho.
Son muchos más los factores hacen que se produzca esta mal llamada crisis de lactancia, pero los tres principales que hacen dudar sobre si la alimentación sólo con teta es suficiente son:
1.- El ritmo de crecimiento a partir de los tres meses cae drásticamente.
2.- El pecho ya no está tan turgente, tan lleno.
3.- El niño ya no pide tan frecuentemente, llora y se enfada al inicio de la toma, esta mucho menos tiempo en el pecho, se distrae mucho mientras hace la toma y, para colmo, hace menos cacas.
Todos estos acontecimientos son interpretados por la madre, y toda su “comitiva” (vecinas, suegra, amigas,…) como una falta de producción de leche.
Aclararé, en realidad, a que se deben estos hechos:
1.- El ritmo de crecimiento a partir de los tres meses cae drásticamente.
Como ya vimos en le post de los percentiles (podéis repasarlo aquí) el ritmo al cual los bebés ganan peso a partir de los 3 meses cae aproximadamente a la mitad. Es decir, si hasta entonces, ganaba unos 200 gramos por semana, a partir de los 3 meses tardará dos semanas en ganar ese peso. Es decir, que se frene la curva de peso no está indicando que la leche sea insuficiente sino que el bebé ya es más grandecito y es normal que no ponga peso tan rápido.
2.- El pecho ya no está tan turgente, tan lleno.
Afortunadamente, a medida que los meses de lactancia van pasando, la “maquinaria” de la producción de leche se va perfeccionando. Ya no hace falta que los pechos estén cargados de leche sino que la leche se produce mientras el niño mama. Aunque el pecho está flojo, a los pocos segundos o minutos del niño comenzar a mamar la madre se notará la subida de la leche, incluso en el otro pecho.
3.- El niño ya no pide tan frecuentemente, llora y se enfada al inicio de la toma, esta mucho menos tiempo en el pecho, se distrae mucho mientras hace la toma y, para colmo, hace menos cacas.
Si hemos dicho que el ritmo de crecimiento baja prácticamente a la mitad será fácil entender que el niño ya no tiene tantas necesidades calóricas y, por tanto, aguantará más entre toma y toma. Por otro lado, entre que el intestino es más maduro y es capaz de contener durante más tiempo las deposiciones y que las tomas se espacian, parece lógico también que disminuyan el número de deposiciones.
Con respecto a la duración de las tomas, que con esta edad hay veces que no duran más de 3-4 minutos, tengo que decir que a estas alturas de la película la madre pone al niño con gran destreza en le pecho (es capaz de dar de mamar andando o, incluso, bailando), el niño es un gran experto en mamar y además su succión es mucho más vigorosa, siendo capaz de vaciar el pecho en muy pocos minutos.
El que llore al principio de la toma y se enfade está en relación a lo que he comentado de que al perfeccionarse la maquinaria de producción el pecho no está cargado al inicio sino que puede tardar 1-2 minutos en llegar a conseguir la leche, y eso al bebé no le hace mucha gracia. Y el que se distraiga tanto durante la toma es debido a que a esa edad el niño tiene un campo de audición y, sobre todo, de visión más amplio y se distrae con cualquier sonido o con cualquier “mosca” que pase. Por eso muchas veces, a esta edad maman mejor mientras están dormidos.
Espero que con esta explicación hayan quedado aclaradas las dudas que hacen dudar a la mayoría de las madres a los 3 meses.
A partir de ahora cada una debe decidir cómo quiere alimentar a su bebé y no seré yo quien juzgue esa actitud.
Lee y comparte.

Terreno pantanoso piso hoy.
Estamos en plena Feria de Abril de Sevilla (y en fiesta en muchos otros lugares de España y fuera de España) y la pregunta es obligada ya que el consumo de alcohol lo tenemos muy integrado dentro nuestra cultura, especialmente en fiestas.
Podría acabar muy pronto esta entrada diciendo “No bebas nada de alcohol si estás embaraza o estás dando el pecho, y punto”. A exposición 0, riesgo 0. El único método anticonceptivo seguro es la abstinencia. Se entiende, ¿no?
Pero ya se que esta respuesta no vale, eso ya sé que lo sabéis todos.
Cuando una mamá me hace la pregunta de cuanto alcohol puede beber dando el pecho esta pidiendo que me moje.
Pues bien, me mojo. Pero siempre avalado por lo que las sociedades científicas recomiendan. Aquí no vale con lo de ser un pediatra más o menos permisivo.
Hay que considerar que el consumo de alcohol es una cuestión de doble responsabilidad. Por un lado los efectos tóxicos que puede tener el alcohol sobre nuestro organismo y el del bebé y por otro lado saber que, bajo los efectos del alcohol, no somos las personas más indicadas para hacernos responsables del cuidado de nuestros hijos. De igual forma que esta prohibido conducir bajo los efectos del alcohol. Es más difícil “conducir” a un bebé que a un coche.
El alcohol es una sustancia nociva dosis dependiente. Me explico: no es lo mismo tomarse una copita vino comiendo que acabar abrazado al camarero cantando la marsellesa después de haber terminado con todas las reservas de vino y de wisky de todos los bares de la zona.
Pero bueno, al grano, a la pregunta que me hacía esa madre con el catavinos en la mano y su bebé en el carro llorando porque quería teta:
Considerando que el tiempo necesario a esperar a amamantar para que el alcohol ingerido de forma ocasional haya desaparecido de leche y sangre depende del peso de la madre (a menos peso, más tiempo) y de la cantidad de alcohol consumido (a más alcohol, más tiempo) y que el peso medio de una mujer es de unos 60 kg las recomendaciones son las siguientes:
- Puedes beber cerveza 0,0% y sin alcohol (
Lactancia materna archivos – CuidarMiBebe
“Doctor, ¿qué hago ahora con la lactancia? Me acabo de enterar de que estoy embarazada, vengo ahora mismo del ginecólogo y me ha dicho que deje el pecho. ¿Usted qué me dice?”
Pues yo lo que le digo, en primer lugar, es: “¡¡¡Enhorabuena!!!”
Con respecto a las dudas sobre cómo mantener la lactancia en el embarazo lo explico a continuación.
A pesar de que las hormonas liberadas en la lactancia inhiben la liberación de las hormonas de la ovulación, a modo de “anticonceptivo” natural, puede ocurrir que una madre se quede nuevamente embarazada durante su lactancia y las dudas y miedos no tardan en surgir. Si la lactancia materna en sí misma encierra un montón de falsos mitos como ya he contado en otras ocasiones (podéis leerlos pinchando aquí), más aún cuando ocurre en “circunstancias especiales”.
¿Qué es la lactancia en tándem?
Se llama lactancia en tándem cuando una madre que está amamantando, vuelve a quedarse embarazada, decide seguir dando el pecho durante todo el embarazo y, una vez nacido el pequeño, amamanta a los dos.
Es una situación que en ocasiones es difícil de mantener porque a las dudas que le surgen a las madres por “tener que mantener a dos” hay que sumar el desánimo y rechazo que, en general, transmiten la mayoría de los profesionales sanitarios ante esta estrategia de alimentación. Afortunadamente se ha visto en algunos estudios recientes que cada vez son menos los sanitarios que desaconsejan abandonar la lactancia durante el embarazo, aunque este porcentaje sigo siendo alto.
¿Por qué en la consulta de ginecología me han dicho que “dejara el pecho” al diagnosticarme el embarazo?
Al mamar se libera oxitocina, que es una hormona que puede producir contracciones uterinas. De hecho, se ha visto en algunos estudios que más de la mitad de mujeres tenían contracciones mientras amamantaban pero que cedían espontáneamente cuando el niño soltaba el pecho. En ese mismo estudio se constató que no había diferencia en cuanto a la duración de los embarazos comparando embarazo sin lactancia con embarazo con lactancia materna. Aun así, por prudencia en algunas situaciones especiales (embarazos múltiples, antecedentes de abortos o partos prematuros), sí puede ser aconsejable abandonar la lactancia por el riesgo de la pérdida del embarazo.
Doctor, ¿es cierto que muchos niños dejan el pecho cuando su madre se queda embarazada?
Es cierto que aun cuando la madre se “empeñe” mantener la lactancia en tándem se ha visto que en más de la mitad de los casos son los propios niños los que deciden destetarse de manera natural.
Antes se pensaba que lo dejaban por el cambio de sabor pero hoy día se sabe que es debido a la caída de la producción de leche.
Pero un si recién nacido necesita calostro, ¿qué tipo de leche tendré tras dar a luz, calostro o leche madura?
Por todos los cambios hormonales que ocurren alrededor del parto la leche madura pasará nuevamente a ser calostro. “La naturaleza protege al más débil”. Es decir, el recién nacido tendrá u calostro disponible desde el minuto cero.
La subida de la leche se producirá de igual forma con la ventaja de que además el hijo mayor puede ayudar a descongestionar los pechos en el caso de ser molesta la congestión mamaria.
¿Tendré suficiente leche para los dos? ¿El mayor no le robará la leche al pequeño?
Con la lactancia en tándem siempre parece haber leche materna de sobre, de hecho, la pérdida de peso fisiológica de los primeros días es menor en los casos con lactancia en tándem. Y las crisis de lactancia también son menos llamativas en estos casos.
¿Puede ser el pecho una vía de contagio para el recién nacido?
La lactancia en tándem no favorece el contagio de enfermedades entre hermanos. Para llevarla. acabo sólo se requiere el mantenimiento de las medidas habituales de higiene. Sólo si el lactante mayor presenta una lesión por herpes (labial o en otra localización), no debe ser amamantado, para evitar el contagio del recién nacido.
¿Cómo me organizo? ¿Quién debe mamar primero?
La madre tendrá que organizar las tomas entre ambos hijos. Los primeros días de calostro son clave para el recién nacido y la producción del mismo tiene un límite, por lo que el recién nacido debe ser amamantado en primer lugar.
Comparte esta información si piensas que puede ser útil a alguna familia que se encuentre en estas circunstancias.
“Doctor estoy hecha un lío. Yo siento que mi bebé sigue necesitando mi pecho. Me lo pide frecuentemente. Él mama y se queda tranquilo. Yo siento que se sacia, pero como no paran de decirme que eso ya es por vicio… que ya no le alimenta nada, que lo único que quiere es tener la teta de chupete y que mi leche es aguachilrri…
Para colmo ayer fui a mi médico y me dijo que si estaba dando el pecho no podía recetarme nada para mis dolores de cabeza.”
No voy a entrar a juzgar hoy los “consejos” de muchas de las personas que nos rodean y que supuestamente son los que nos ayudan en la crianza. Hoy me centraré en un grupo especialmente influyente: los sanitarios y más concretamente, los médicos.
Ya he hablado en otras ocasiones de la “fuerza “ que pueden tener ciertos mensajes dichos por médicos. Para mucha gente son “palabra de dios”.
Yendo al tema de la lactancia he de decir que durante la carrera de medicina la formación sobre lactancia materna es muy escasa (por no decir nula). Y podría decir casi lo mismo para la especialidad de pediatría. Durante la especialización de pediatría los futuros pediatras aprendemos mucho sobre diagnóstico y tratamiento de todo tipo de enfermedades pediátricas, muchas de ellas muy infrecuentes, pero la formación en lactancia materna, en general, brilla por su ausencia salvo que te cruces, de casualidad, con algún maestro (casi siempre, maestra) que “controle” el tema.
Es por eso que la mayoría de las opiniones, incluso de los médicos, respecto a la lactancia materna no difiere demasiado a la de la vecina del quinto.
Eso hace que no haya ni un solo día que en la consulta me encuentre que alguna madre haya abandonado su lactancia por “consejo médico”.
Frases de mi día a día:
“Me ha dicho mi médico que si tomo antibióticos no puedo dar el pecho.”
“Le quité el pecho porque como estuve tomando paracetamol para un dolor de cabeza…”
Desde aquí quiero hoy lanzar un mensaje sencillo:
“Manolete, si no sabes torear pa que te metes”
Pues eso, que no aconsejemos sobre lo que no conocemos.
Invitad a las madres que están dando el pecho a asesorarse sobre qué cosas se pueden hacer mientras se da el pecho (que son prácticamente todas) y qué cosas no se pueden hacer (que son prácticamente ninguna).
No quiero ahora entrar en la polémica de si es mejor dar el pecho o bibi (para eso ya escribí este post), sólo quiero insistir en la pena que me da que una mamá llegue frustrada porque le han cortado su lactancia por un mal consejo.
Si fue la propia madre la que libremente decidió dejar la lactancia, ahí debemos también saber apoyar. “Ánimo, la maternidad es más que la lactancia. Si la lactancia estaba interfiriendo en el disfrute pleno de la maternidad está justificado el abandono de la misma”
Nada de culpa. Mejor la botella siempre medio llena. Es mejor sentirse orgullosa del tiempo que le diste que culpable por el tiempo que no le diste.
En cualquier caso os invito a todas las madres que tengáis dudas sobre qué medicamentos se pueden o no pueden tomar dando el pecho a consultarlo en la página de total fiabilidad www.e-lactancia.org.
Vaya por delante que no seré yo quien juzga a una madre por el método de alimentación que sigue.
Tampoco me atreveré a juzgar a ninguna familia si portean a su bebé o lo llevan en un carrito, si son muy hippies o son muy pijos, si hacen BLW o le ofrecen purés, si lo llevan a un colegio público o a un colegio privado …
Ya he hablado en otras ocasiones sobre esto (Puedes leerlo haciendo clic sobre el título de esta entrada: “¿Y tú eres de pecho o de bibe?”).
De la misma manera que se es igual de madre, faltaría más, sea el parto por cesárea o por vía vaginal, sea madre biológica o madre que adopta….
Una vez que he dejado claro que una madre es tan madre tanto si le da el pecho como bibi, haré una serie de comentarios sobre la lactancia materna o artificial.
La lactancia materna no necesita ser defendida. Tomar el pecho es lo que toca una vez que un bebé nace.
De la mismaque no hay que explicarle a una gata que tiene que darle la teta a sus gatitos, ni explicarle a una perra que tiene que darle la teta a sus perritos, no habría que explicarle a una mujer que tiene que darle la teta a sus bebé. Es algo instintivo o, debería ser algo instintivo. Precisamente este creo que es uno de los problemas de la maternidad o la crianza de los humanos, que no nos dejamos llevar por los instintos. Intentamos razonarlo todo. Y hay cosas que no necesitan ser razonadas. Son así porque las leyes de los naturaleza las han hecho así. Lo queramos o no.
Con respecto a los beneficios de la lactancia materna no hace falta que entre en la composición química y biológica de la leche materna. Es la leche de nuestra especie. De la misma manera que no hay que defender que lo normal es que un ternero mame de la vaca o un gatito mame de la gata. Nos llama mucho la atención cuando criamos a un gatito entre una camada de cerditos, o criamos a un conejo entre una camada de perritos. Pues cuando un niño toma leche de fórmula está tomando leche de otra especie. Casi siempre de vaca , aunque puede ser de cabra u otros mamíferos.
Se utiliza la leche de vaca por que es “la más parecida” a la nuestra y la que desde el punto de vista comercial es más rentable.
No hay ningún alimento que haya ido evolucionando y perfeccionando tanto a lo largo de los miles de millones de siglos de historia de la humanidad como la leche materna.
La leche de fórmula se fabrica con leche de vaca a la que se le hacen una serie de modificaciones para que se parezca lo máximo posible a la leche materna.
El hecho de que estén haciendo leches de fórmula “plus”, “forte”,… y “no sé qué cuantas cosas más” hace pensar que las leches anteriores que no eran tan “megasúper” les faltaba algo, ¿no?.
Pero lo que realmente es una pena es que una lactancia materna no se lleve a cabo por un mal asesoramiento. Y esto no es culpa de la madre sino del pediatra o cualquier otro profesional sanitario que se dedique al asesoramiento sobre la lactancia. Además en estas ocasiones el médico queda como un dios y la madre queda frustrada porque a “fracasado” en su intento de lactancia.
Dicho todo esto resumiré diciendo que dar la teta es lo que las leyes de la naturaleza habían diseñado como alimentación de un bebé, pero esto no significa que haya que culpabilizar a una madre por no dar el pecho.
Insisto, casi siempre que una lactancia se interrumpe es por un mal asesoramiento, de lo cual la madre no tiene ninguna culpa.
Cada familia, especialmente la madre (ya que es la que está directamente implicada) debe decidir el método de alimentación que quiere para sus bebés.
Si estás de acuerdo, comparte esta información.
Ya he hablado en muchas ocasiones en este blog sobre la lactancia y sobre sus falsos mitos.
Ya he quedado claro que, por supuesto, no seré yo quien juzgue a una madre por dar la teta o dar el bibi. Nadie es más madre que nadie por dar teta o dar bibi, de la misma manera que nadie es más madre que nadie por dar a luz por vía vaginal o por cesárea (ya hablaré en otra ocasión largo y tendido sobre esto).
Pero lo que sí me da pena y rabia (o rabia y pena) es que una madre deje el pecho por un mal asesoramiento, más aún si este asesoramiento viene de un sanitario relacionado con el cuidado de los niños.
Lo que hoy quiero aclarar en este artículo es lo que se conoce como la crisis de lactancia de los 3 meses. Si no entendemos bien qué es lo que ocurre, es el momento en el que una gran cantidad de madres abandonan la lactancia pensando que ya “no es suficiente” sólo con el pecho.
Son muchos más los factores hacen que se produzca esta mal llamada crisis de lactancia, pero los tres principales que hacen dudar sobre si la alimentación sólo con teta es suficiente son:
1.- El ritmo de crecimiento a partir de los tres meses cae drásticamente.
2.- El pecho ya no está tan turgente, tan lleno.
3.- El niño ya no pide tan frecuentemente, llora y se enfada al inicio de la toma, esta mucho menos tiempo en el pecho, se distrae mucho mientras hace la toma y, para colmo, hace menos cacas.
Todos estos acontecimientos son interpretados por la madre, y toda su “comitiva” (vecinas, suegra, amigas,…) como una falta de producción de leche.
Aclararé, en realidad, a que se deben estos hechos:
1.- El ritmo de crecimiento a partir de los tres meses cae drásticamente.
Como ya vimos en le post de los percentiles (podéis repasarlo aquí) el ritmo al cual los bebés ganan peso a partir de los 3 meses cae aproximadamente a la mitad. Es decir, si hasta entonces, ganaba unos 200 gramos por semana, a partir de los 3 meses tardará dos semanas en ganar ese peso. Es decir, que se frene la curva de peso no está indicando que la leche sea insuficiente sino que el bebé ya es más grandecito y es normal que no ponga peso tan rápido.
2.- El pecho ya no está tan turgente, tan lleno.
Afortunadamente, a medida que los meses de lactancia van pasando, la “maquinaria” de la producción de leche se va perfeccionando. Ya no hace falta que los pechos estén cargados de leche sino que la leche se produce mientras el niño mama. Aunque el pecho está flojo, a los pocos segundos o minutos del niño comenzar a mamar la madre se notará la subida de la leche, incluso en el otro pecho.
3.- El niño ya no pide tan frecuentemente, llora y se enfada al inicio de la toma, esta mucho menos tiempo en el pecho, se distrae mucho mientras hace la toma y, para colmo, hace menos cacas.
Si hemos dicho que el ritmo de crecimiento baja prácticamente a la mitad será fácil entender que el niño ya no tiene tantas necesidades calóricas y, por tanto, aguantará más entre toma y toma. Por otro lado, entre que el intestino es más maduro y es capaz de contener durante más tiempo las deposiciones y que las tomas se espacian, parece lógico también que disminuyan el número de deposiciones.
Con respecto a la duración de las tomas, que con esta edad hay veces que no duran más de 3-4 minutos, tengo que decir que a estas alturas de la película la madre pone al niño con gran destreza en le pecho (es capaz de dar de mamar andando o, incluso, bailando), el niño es un gran experto en mamar y además su succión es mucho más vigorosa, siendo capaz de vaciar el pecho en muy pocos minutos.
El que llore al principio de la toma y se enfade está en relación a lo que he comentado de que al perfeccionarse la maquinaria de producción el pecho no está cargado al inicio sino que puede tardar 1-2 minutos en llegar a conseguir la leche, y eso al bebé no le hace mucha gracia. Y el que se distraiga tanto durante la toma es debido a que a esa edad el niño tiene un campo de audición y, sobre todo, de visión más amplio y se distrae con cualquier sonido o con cualquier “mosca” que pase. Por eso muchas veces, a esta edad maman mejor mientras están dormidos.
Espero que con esta explicación hayan quedado aclaradas las dudas que hacen dudar a la mayoría de las madres a los 3 meses.
A partir de ahora cada una debe decidir cómo quiere alimentar a su bebé y no seré yo quien juzgue esa actitud.
Lee y comparte.
Terreno pantanoso piso hoy.
Estamos en plena Feria de Abril de Sevilla (y en fiesta en muchos otros lugares de España y fuera de España) y la pregunta es obligada ya que el consumo de alcohol lo tenemos muy integrado dentro nuestra cultura, especialmente en fiestas.
Podría acabar muy pronto esta entrada diciendo “No bebas nada de alcohol si estás embaraza o estás dando el pecho, y punto”. A exposición 0, riesgo 0. El único método anticonceptivo seguro es la abstinencia. Se entiende, ¿no?
Pero ya se que esta respuesta no vale, eso ya sé que lo sabéis todos.
Cuando una mamá me hace la pregunta de cuanto alcohol puede beber dando el pecho esta pidiendo que me moje.
Pues bien, me mojo. Pero siempre avalado por lo que las sociedades científicas recomiendan. Aquí no vale con lo de ser un pediatra más o menos permisivo.
Hay que considerar que el consumo de alcohol es una cuestión de doble responsabilidad. Por un lado los efectos tóxicos que puede tener el alcohol sobre nuestro organismo y el del bebé y por otro lado saber que, bajo los efectos del alcohol, no somos las personas más indicadas para hacernos responsables del cuidado de nuestros hijos. De igual forma que esta prohibido conducir bajo los efectos del alcohol. Es más difícil “conducir” a un bebé que a un coche.
El alcohol es una sustancia nociva dosis dependiente. Me explico: no es lo mismo tomarse una copita vino comiendo que acabar abrazado al camarero cantando la marsellesa después de haber terminado con todas las reservas de vino y de wisky de todos los bares de la zona.
Pero bueno, al grano, a la pregunta que me hacía esa madre con el catavinos en la mano y su bebé en el carro llorando porque quería teta:
Considerando que el tiempo necesario a esperar a amamantar para que el alcohol ingerido de forma ocasional haya desaparecido de leche y sangre depende del peso de la madre (a menos peso, más tiempo) y de la cantidad de alcohol consumido (a más alcohol, más tiempo) y que el peso medio de una mujer es de unos 60 kg las recomendaciones son las siguientes: